Después de más de tres décadas de funcionamiento ininterrumpido en La Banda, la remisería Orion confirmó que este sábado será su último día de servicio. La decisión fue comunicada por su titular, Florio Alfonso Trejo, quien explicó que la empresa ya no puede sostener su estructura operativa.
“Se nos imposibilita continuar, seguir prestando servicios, porque no tendríamos dinero para pagar el alquiler, para pagar la luz, para pagar a los operadores. No tenemos recursos y menos aún fuerzas para seguir”, expresó.
La firma llegó a contar con casi 200 vehículos antes de la pandemia. Actualmente operaba con 33 unidades, en un contexto de retracción del sector. Según detalló Trejo, en La Banda funcionaban ocho remiserías y, tras este cierre, quedarán tres en actividad.
En declaraciones difundidas por el medio local Info del Estero, el empresario describió el impacto que generó la expansión de plataformas digitales de transporte en la estructura tradicional del servicio.
“Lamentablemente desde que el Gobierno Nacional ha liberado el ingreso de Uber, DiDi, Cabify (que todavía no está en Santiago), los remiseros han empezado a migrar”, sostuvo.
Trejo señaló además que las empresas de remises deben cumplir con obligaciones impositivas y regulatorias, como tributos ante ARCA y el pago de servicios vinculados a comunicaciones, mientras que, según afirmó, las aplicaciones “no tributan un centavo ni al Estado municipal, ni al Estado provincial, ni al nacional”.
También remarcó el impacto laboral del cierre: “Nosotros necesitamos operadores, telefonistas, servicio técnico en comunicaciones, reparaciones, las personas que nos hacen los alquileres, los cartelitos. En fin, siempre hemos dado trabajo, hemos generado trabajo”.
En relación con la estructura tarifaria, explicó que las remiserías se rigen por ordenanzas municipales que fijan precios únicos, independientemente de la demanda. “La gente busca lo más barato. Entonces, es imposible para nosotros competir. Nosotros nos regimos como empresas por una ordenanza que legislan los concejales de la ciudad. Ellos nos dicen: ‘esta es la tarifa y esto hay que respetar’”.
Y agregó: “De día o de noche, si llueve o cae piedra o está nevando, es lo mismo. No podemos modificar la tarifa. En cambio, Uber o Didi utilizan algoritmos para establecer la tarifa según el día”.
Sobre la decisión final, manifestó: “No hay cómo sostener. Es muy triste llegar a esto después de cuánto tiempo en que hemos dado trabajo a tantas personas: propietarios, chóferes, operadores que han pasado por nuestra remisería. Y saber que el sábado cerramos, que es el último día, es muy triste”.
Trejo también se refirió a la relación con el Municipio: “Nunca nos han llamado. Y mira que toda la vida, durante los 35 años de la empresa, hemos tributado como corresponde la habilitación. Pero nunca nos han llamado ni siquiera para decir ‘vengan, vamos a ver la posibilidad de dar la vuelta a esta situación’”.
Asimismo, señaló: “Ni siquiera ellos las han autorizado, pero les permiten trabajar, operar. Han entrado directamente y han empezado a funcionar. Está la impunidad, tanto en La Banda como en Santiago”.
Con el cierre de Orion, La Banda pierde una de las empresas históricas del transporte privado de pasajeros. El caso vuelve a poner en debate el impacto económico y regulatorio que atraviesa el sector frente al avance de las plataformas digitales y la reconfiguración del mercado de movilidad urbana en Santiago del Estero.
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