Los investigadores nucleados en ATE Conicet Santiago del Estero participarán este miércoles de una jornada nacional de protesta para visibilizar el deterioro de las condiciones laborales y salariales del sistema científico. La medida incluirá acciones de difusión en distintas provincias y movilizaciones en la Ciudad de Buenos Aires.
En ese marco, el investigador Lorenzo Langbehn advirtió que la situación del sector trasciende el reclamo salarial y plantea consecuencias para el desarrollo de la ciencia y la retención de recursos humanos altamente calificados. Según explicó en declaraciones a Radio Panorama, el sistema atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre por la pérdida del poder adquisitivo y las demoras en el ingreso de nuevos investigadores.
“Mañana hay una jornada nacional de lucha. Vamos a hacer una intervención por redes sociales para darnos a conocer. También habrá movilizaciones en Buenos Aires, pero desde aquí vamos a acompañar y apoyar”, señaló.
Langbehn sostuvo que la situación afecta a distintos organismos del sistema científico y tecnológico y aseguró que la problemática salarial se profundizó en los últimos meses. “La situación general en el país muestra un deterioro en todos los organismos del área, sumado a una problemática gremial fuerte que impacta directamente en los salarios”, indicó.
El investigador también puso el foco en la situación de quienes finalizan sus becas de formación. “Hay personas que están concluyendo sus becas posdoctorales, ganaron sus concursos, pero se decidió dejar de abonarles la beca. Con el actual gobierno, el ingreso a planta puede demorar años. Son profesionales muy capacitados que quedan en la calle y probablemente terminen yéndose del país o cambiando de rumbo, lo que representa un impacto muy negativo para el futuro de la Nación”, afirmó.
Respecto del financiamiento universitario, explicó que continúa el proceso vinculado al cumplimiento de la ley correspondiente y señaló que las universidades aceptaron un incremento que calificó como “mínimo” en un contexto de restricciones presupuestarias.
En relación con los ingresos del sector, Langbehn aseguró: “Los salarios de todas las personas del área de ciencia y técnica están muy deteriorados. El sueldo de un investigador del Conicet se redujo en un 40%, lo que obliga a muchos a buscar otras actividades porque no les alcanza para vivir”.
Además, remarcó la situación de los becarios doctorales y posdoctorales, quienes —según describió— desarrollan su actividad bajo contratos temporarios y sin los beneficios laborales de un empleado permanente. “El personal del Conicet incluye becarios doctorales y posdoctorales que están en una situación inestable. Son contratos a término, sin aportes jubilatorios ni condiciones plenas de un asalariado”, expresó.
También cuestionó las condiciones de cobertura médica para ese grupo de trabajadores. “Hace poco se dejó de brindar obra social y se ofrecieron 90 mil pesos para cubrir ese gasto, algo totalmente insuficiente, sobre todo para quienes tienen familia o enfermedades preexistentes”, sostuvo.
Sobre la remuneración de quienes realizan tareas de investigación, precisó que “un becario doctoral cobra alrededor de $800.000 de bolsillo, siendo profesionales recibidos que en el sector privado podrían percibir salarios mucho más altos”.
Finalmente, Langbehn reflexionó sobre las perspectivas del sector científico: “Nadie se mete en ciencia y técnica porque sea un buen negocio, pero al menos debería permitir llevar una vida con cierta seguridad, sin tener que pensar en otro trabajo para llegar a fin de mes”.
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