Luego de que el Indec informara una inflación anual del 31,5% —la más baja de los últimos ocho años—, el economista Castor López evaluó el escenario económico actual durante una entrevista brindada a Noticiero 7, en la que destacó avances en la macroeconomía, pero advirtió sobre las dificultades para trasladarlos a la economía cotidiana.
En su análisis, López señaló que, en una mirada de mediano plazo, el dato resulta alentador. “En la mirada a mediano plazo hacia atrás, el número es positivo. Hay una tendencia satisfactoria. Si uno revisa el análisis anual, los procesos de baja de inflación de Chile, Uruguay o Perú muestran que bajar de dos dígitos a uno lleva al menos una década; así que el caso argentino actual está fuera de lo usual”, explicó.
No obstante, aclaró que el comportamiento reciente de los precios plantea señales de alerta. “En el cortísimo plazo, desde mayo hasta acá, la inflación se ha ido incrementando. Esa mirada es menos auspiciosa, pero podría indicar un cambio de prioridades del Gobierno”, sostuvo.
En ese sentido, el economista consideró que la administración nacional podría estar redefiniendo su agenda económica, dejando de concentrarse exclusivamente en la desaceleración inflacionaria para atender otras variables sensibles. “La demanda social de baja de inflación ha disminuido y crecen otras demandas, como las fuentes de trabajo. Es probable que el Gobierno haya decidido prestar mayor atención al empleo privado registrado”, indicó.
Respecto del nivel de actividad, López afirmó que el consumo continúa sin mostrar una recuperación significativa, al igual que los sectores que lo dinamizan. “En la mirada de la macroeconomía todo marcha relativamente bien; el desafío del Gobierno es trasladar esto a las microeconomías. Es fácil decirlo y difícil hacerlo”, concluyó.