Aunque en los últimos dos años el dólar perdió terreno frente a otras alternativas financieras, continúa siendo una de las opciones preferidas por los argentinos a la hora de resguardar sus ahorros. Así lo señaló el economista Osvaldo Granados durante su habitual columna en Radio Panorama, donde analizó el comportamiento de los ahorristas y el contexto económico actual.
“La gente sigue comprando dólares porque fue un refugio durante décadas, aunque ahora pierde hace dos años”, afirmó el especialista al explicar por qué la demanda de la divisa se mantiene elevada pese a los cambios registrados en el mercado financiero.
De acuerdo con lo expuesto por Granados en la emisora santiagueña, el vínculo de los argentinos con el dólar responde más a una construcción histórica de confianza que a los rendimientos recientes de la moneda estadounidense.
En ese contexto, el economista también se refirió a la evolución de los precios y sostuvo que “la inflación en la Ciudad de Buenos Aires está bajando”. Según explicó, entre los factores que contribuyen a esa tendencia se encuentran el congelamiento de los combustibles y una mayor circulación monetaria vinculada a las compras de dólares realizadas por el Banco Central.
El aguinaldo, entre las deudas y el ahorro
Durante su análisis, Granados compartió datos de relevamientos recientes sobre el destino que tendrán los fondos del medio aguinaldo. Según indicó, más del 40% de las personas planea utilizar ese ingreso extra para cancelar deudas, mientras que un 35% lo destinará a gastos generales del hogar.
A su vez, el 16% prevé comprar dólares y otro 14% utilizará esos recursos para financiar vacaciones, reflejando la diversidad de estrategias que adoptan los hogares frente al actual escenario económico.
Una economía con nuevas fuentes de divisas
Granados también analizó los cambios que atraviesa la estructura productiva argentina y destacó que el ingreso de dólares ya no depende exclusivamente del sector agropecuario. “Antes había cuatro motores y el único que traía dólares era el campo. Hoy se suman el petróleo, el gas y la economía del conocimiento”, explicó.
Para el economista, esta transformación permite diversificar las fuentes de generación de divisas y reducir el impacto que fenómenos como las sequías tenían históricamente sobre la actividad económica nacional.
Finalmente, al referirse al sistema universitario, sostuvo que “hubo un acuerdo entre las universidades y el Gobierno” que contempla una actualización del 21%, medida que, según consideró, contribuiría a encauzar el conflicto existente.
En el cierre de su columna, el analista apeló al humor para describir el clima social y expresó: “mientras tanto esperamos el gran recreo nacional que es el Mundial de Fútbol”.